El Niño Gusano – Palencia EP
0Desde hace años, y hasta ayer, una pregunta me rondaba la cabeza: ¿Por qué el primer EP de El Niño gusano se llamó “Palencia EP”?. Tampoco es la pregunta del siglo, ya se, pero dado que el grupo zaragozano del malogrado Sergio Algora(cantante de El Niño Gusano) no tenía relación alguna con mi ciudad de nacimiento (Palencia), que llamaran Palencia EP a su primera grabación llamaba poderosamente mi atención.

El proceso hasta que he dado con la respuesta ha sido curioso. La primera opción, como os podéis imaginar, es internet. Tras múltiples consultas a Google, revisar foros de música, etc., únicamente encontré alguna crítica del EP, pero ni rastro del orígen del nombre. Traté de olvidar el asunto, pero la pregunta volvía a mi cabeza. Tras un tiempo, se me ocurrió preguntar por twitter a Francisco Nixon, que formaba con Sergio Algora La Costa Brava. Fran, muy amable, me comentó que no lo sabía, pero que seguro que Sergio Vinade,ahora en Tachenko, sabía el motivo de tan curioso título.
Tras preguntar un par de veces a Sergio ‘Tachenko’ por el tema (sin mucho éxito) en alguna red social, aproveché una visita a Zaragoza para comentárselo a un amigo, también de Palencia, que vive allí. Tras contarle la historia, me dijo que la próxima vez que lo viera por Zaragoza le preguntaba, y ¡se lo encontró ayer!.

Lástima que me pillara durmiendo, y no me lo contara el propio Sergio por teléfono, , pero al menos ya tengo la respuesta al entuerto: la portada del EP muestra una ilustración de una ciudad que, según Sergio, hacía referencia a una ‘ciudad perfecta’. La ciudad perfecta no existe, y por Zaragoza debe ser común la broma de que ‘Palencia no existe’ (como en el resto de España con Teruel, vamos, pero se ve que allí Teruel les pilla más cerca
). Así que siguiendo la broma, les dio por poner al EP el título ‘Palencia’, la ciudad perfecta que no existe…
Esta es la historia de una broma privada y un título curioso.
Índice viaje a Grecia Julio 2011
0Viaje a Grecia: día 16. Atenas – Madrid – Valladolid
0Atenas – Madrid – Valladolid, Viernes, 29/07/2011
¡Madrugón! Salimos del hotel a las 4 y cogemos la calle peatonal céntrica de Atenas que llega hasta Syntagma. Unos 10 minutos después, y con bastante animación para ser las horas que son, llegamos a la parada donde nos dejó ayer el X95. En 5 minutos llega el bus, menos mal, porque según llegábamos veíamos uno irse a lo lejos. 1 hora después llegamos al aeropuerto ¡qué lejos está!. Recuperamos la maleta de la consigna, metemos y sacamos un par de cosas, empaquetamos la sombrilla y nos vamos al mostrador a dejar el equipaje, porque ya hemos hecho el chek-in online. Unas horitas después cogemos el vuelo con normalidad y llegamos a Madrid. Recogemos la maleta, la sombrilla nos cuesta un poco más, ya que sale por una cinta diferente de equipajes especiales. Cogemos el metro sobre las 10:45. ¡A ver si llegamos al tren de las 11:30!
¡Qué lentos son los de las taquillas de Renfe! Esperamos impacientes nuestro turno, son las 11:15, y cuando pedimos los billetes nos dice que no hay billetes. Tras otra cola, por fin nos atienden para comprar otros billetes para las 13:30, solo queda 1 en turista y 2 en preferente, así que nos toca coger uno de cada. Pues nada, ahora a esoer
Viaje a Grecia: día 15. Santorini – Atenas
1Santorini – Atenas, Jueves, 28/07/2011
Ayer nos fuimos a cenar al que parece el garito más de moda o mejor o todo un poco de Inmerovigli. Pillamos mesa de milagro, ya que nos habíamos entretenido comprando souvenirs de Santorini. Cenamos muy bien: Feta saganaki, que es como un hojaldre relleno de queso feta con miel y sésamo por encima. De segundo hamburguesa rellena de feta y calamar relleno, claro de feta y verduras (y hoja de parra, creemos). Nos invitaron a un postre, que era algo como entre mazapán y leche frita con canela. La cena estuvo muy bien como despedida. El garito se llama algo así como Tío Anoti en Inmerovigli, pero no he encontrado nada en internet…
Hoy nos hemos levantado sobre las 9, ya que el transfer le tenemos a las 10. Desayunamos, lo preparamos todo, nos despedimos de las vistas y nos vamos al puerto. Después de un rato esperando y con algo de retraso, como siempre en Grecia, llega el Highspeed 6, que nos llevará a Atenas. Nos montamos con la multitud de gente y cuando preguntamos por nuestros asientos descubrimos que estamos en clase Bussiness o VIP lounge, como lo llaman. ¡ Ahora sabemos por qué eran tan caros! Bueno, disfrutaremos de nuestros VIP asientos
.
Una vez en Pireos, el puerto de Atenas, seguimos a la marabunta de gente, ¡qué calor!. Esperamos en la parada del bus que pone que va al aeropuerto desde aquí, el X96. Después de un rato sin ver movimiento, preguntamos, y nos dicen que el bus para más adelante y que los billetes se compran en una casetilla al lado de la parada. Los compramos, y después de un rato a la solana, nos damos de leches con la gente para subir al autobús. Va hasta la bandera y el conductor no hace más que parar y la gente se sigue metiendo al bus como puede. Tarda como una hora y media y vamos como una lata de sardinas, así que llegamos descoyuntados. Una vez allí nos dicen que aún no podemos facturar el equipaje, así que nos toca dejar la maleta en la consigna, junto con la sombrilla.
Luego nos bajamos a Plaka. Cogemos el bus que te deja en Syntagma, el X95, que pasa bastante a menudo. Después de otra horita, llegamos a Syntagma. Hemos decidido buscar un hotel sobre la marcha, algo barato, ya que a las 4 de la mañana tenemos que salir hacia el aeropuerto. Preguntamos en 3 hoteles…¡qué risas con las rebajas! Uno nos dice que cuesta 120€, pero que nos lo deja en 82€. Al final cogemos una pensión, sin baño y ducha en la habitación, pero para las horas que son, nos sobra, y son 45€. Dejamos las cosas, después de 4 tramos de escaleras, en la habitación y nos vamos a dar una vuelta. Compramos un Komboloi, que es una especie de cuerda con cuentas que menean los griegos arriba y abajo para entretenerse. Disfrutamos de la Acrópolis de noche, toda iluminada, y nos vamos por nuestra última comida griega del viaje en una taberna en la que hay muchos griegos. Un sovlaki de cordero y una especie de salchicha. Muy rico, pero ¡ya hay que empezar con el régimen!.
Nos vamos a dormir, ¡que mañana nos tenemos que levantar a las 4!
Las imágenes que ilustran el post son mías y están licenciadas CreativeCommons
Viaje a Grecia: día 14. Santorini
0Santorini, Miércoles 27/07/2011
Hoy nos hemos levantado un poco pronto, para llegar a Oia sobre las 10 y ¡lo hemos conseguido!. Al ser tan pronto, no había mucha gente y se podía pasear por sus calles sin mucho calor. Oia nos ha gustado más si cabe con la luz del día, con todos sus recovecos y sus callejas y sus colores dominantes blanco y azul, pero con otros muchos también. Hemos hecho muchas fotos y hemos encontrado el famoso punto donde sacan las fotos de las postales con las 3 cúpulas azules de las iglesias.
Hemos saboreado Oia hasta entradas las 11:30. Luego, cuando ya empezaba a aparecer gente (creemos que de un crucero español) y el sol empezaba a molestar nos hemos ido a la playa. A Kamari de nuevo, que es la playa que más nos ha gustado, con sus piedrecitas negras y con su agua transparente en calma. Además, hoy hemos descubierto sus duchas y un paseo con restaurantes y tiendecitas, que no habíamos recorrido otros días. Nos hemos dado un largo baño y cuando hemos ido a la ducha, hemos decidido explorar un poco el paseo que bordea la playa. Nos ha gustado, y hemos decidido ir a cambiarnos el bañador y comer por aquí. Después de 1000 años de espera, ha llegado el Gyros que habíamos pedido, menos mal. Porque ya habíamos abierto el apetito con una ensalada griega. El restaurante es un poco caro (tampoco mucho) pero es lo que había por aquí. Lueego hemos cotilleado las tiendas, dando un paseo saltando de sombra en sombra y de tienda en tienda para bajar el gyros. Compramos algunos souvenirs y algunas otras cosas. Luego, tras dejarlo todo en el coche, decidimos darnos el baño de despedida en Kamari. Disfrutamos del agua un largo rato y sobre las 17 decidimos ir hacia el hotel.

Pedimos que nos confirmen el transfer al puerto del día siguiente a ver dónde nos van a recoger. No nos quedamos muy tranquilos, porque no parece que lo tengan muy controlado en el hotel. También preguntamos en recepción por la huelga que hay en Grecia las 48 próximas horas de la que hemos leido algo en internet, pero la chica del hotel no lo da importancia, y nos dice que cree que no habrá problemas para ir al aeropuerto si reservamos un taxi desde el hotel en que nos alojemos. Después vamos a dejar el coche, ya que hemos decidido que será una noche tranquila. El del alquiler de coches se sorprende de que lo dejemos tan pronto, pero le da un vistazo y ya está devuelto. Volvemos a la piscina del hotel a despedirnos de ella y de las vistas y a disfrutar de un rato de descanso.
A eso de las 7 bajamos a ducharnos y a disfrutar de la última puesta de sol en Santorini del viaje. Estamos mirando posibilidades para mañana (en qué hotel alojarnos en Atenas), si merece la pena pillar hotel… en fin, ya veremos sobre la marcha. De momento vamos a ver si cenamos por aquí y preparamos las cosas por la mañana.

Las imágenes que ilustran el post son mías y están licenciadas CreativeCommons
Viaje a Grecia: día 13. Santorini
0Santorini, Martes, 26/07/2011
Hoy nos hemos levantado a las 9 para ir a la excursión en barco por la caldera. Después de un rato esperando al autobús en el parking donde nos habían dicho que nos iban a recoger, uno nos dice que tenemos que ir a la parada del autobús. Nos hemos acercado a la parada corriendo, y allí estaba el hombre esperando con el autobús. Hemos llegado a y 10, ¡que stress!. Encima el tío se entretiene un montón esperando a más gente y nos ponemos un poco nerviosos pensando que no llegamos a coger el teleférico a menos veinte.
Al final llegamos al teleférico, lo cogemos para bajar al puerto y preguntamos al mostrador de información turística, porque no sabemos qué compañía de barco (de las muchas que hay) tenemos que coger. Finalmente, a las 11 aparece el “Poseidón”, nuestro barco para la excursión, un velero de madera, aunque hace mucho que no lleva velas, es muy bonito. La gente, como suele pasar, se da de leches para entrar los primeros. Suponemos que para coger un buen sitio. Nosotros pasamos…entramos después y decidimos meternos dentro de la cabina, para estar a la sombra.
La primera parada de la excursión, después de unos 20 minutos, es en el cráter del volcán. Bajamos a tierra a través de otros tres barcos, pagamos la entrada para hacer la visita al cráter y esperamos a la guía. Hay 3 paradas en la visita, para ver los principales cráteres y erupciones. La primera, la más baja, es el cráter más antiguo y no tiene actividad. Después subimos otro tramo hasta la mitad de la ‘montaña’ y por último, a la tercera y última, que sí tiene actividad. Hay un agujero por donde sale azufre y calor, donde puedes meter la mano para comprobarlo. El paisaje es lo más bonito, se ve todo Santorini (el archipiélago completo). Hacemos las fotos pertinentes y bajamos a toda prisa, porque nos han dicho que tenemos que estar a las 12:30 en el barco.Llegamos al barco y zarpamos, aunque luego le toca al capitán volver a por dos rezagados de la excursión.
Nuestra siguiente parada en la excursión es hot springs, que es una bahía de aguas termales rojas por el óxido de hierro de las rocas. El barco para a una distancia prudencial de la lengua roja. Nos vamos tirando por turnos y nadamos hasta las aguas rojas. Está lleno de gente y es curioso, pero un poco guarrada. ¡Encima la gente se pone el barco por encima del cuerpo!. Lo que está muy bien son los 30 grados a los que dicen que está el agua y que luego echar de menos cuando vuelves nadando hacia el barco y empiezas a sentir el fresquito del agua del mar.
Subimos rápido al barco, llegamos casi los primeros, y nos secamos, cambiamos y disfrutamos del camino del barco hasta el puerto. Llegamos sobre las 14h y nos ponemos a la inmensa cola del del teleférico. Subimos en la cabina con otros españoles, que vienen en un crucero. Decidimos comer algo rápido y pillar el vus para coger el coche e ir a la playa. El bus tarda en llegar a la estación y hay muchísima gente de los cruceros. Casi hay que pegarse con la gente para subir y tenemos que dar unas cuantas voces para que nos paren en nuestra parada en Inmerovigli. Y eso que ya nos habían vendido los tickets antes de subirnos. De paso ya reservamos en el hotel el transfer al puerto para el último día y recogemos el DNI, que lo tenían en recepción porque aún no habíamos pagado.
Nos vamos a la playa de Kamari, que nos gustó mucho y disfrutamos de un largo baño. Luego nos vamos a la piscina del hotel, baño, descansito y a ver la puesta de sol, hoy con un poco de bruma. Luego nos vamos a Oia o Ía, como dicen aquí. El camino por carretera tiene más curvas de lo que pensábamos y se nos hace un poco largo. A la entrada nos encontramos un atasco monumental. Tras esperar un rato, descubrimos que hay un cuello de botella en la carretera. Una calle muy estrecha que deja a la carretera en un solo carril unos cuantos metros.
Por fin aparcamos, y disfrutamos de Oia. Paseamos por su calle principal de mármol por la arista de la isla, viendo las casitas blancas adosadas a la ladera y metiéndonos entre las callejas para buscar las panorámicas que tantas veces hemos visto. Nos parece muy bonita. Al final cenamos en un pequeño restaurante con vistas a la oscuridad de la marina. Moussakas y calamar relleno de queso feta. Decidimos volver a Oia con luz para poder hacer fotos en condiciones y disfrutar de los bellos paisajes. Así que nos vamos a dormir, con la intención de volver a Oia mañana prontito.
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Viaje a Grecia: día 11. Naxos – Santorini
0Naxos – Santorini Domingo, 24/07/2011
Hoy nos hemos puesto el despertador a las 9:30. El ferry no sale hasta las 13:15, pero Yannis, el dueño del hotel, nos ha dicho que si queremos nos acerca al puerto a eso de las 11:30, y le decimos, claro, que estupendamente. Así no tenemos que cargar con la maleta en el autobús. Desayunamos nuestro batido de chocolate, un yogur griego y unas galletillas, y nos ponemos a recoger todos los bártulos. No sabemos qué pasa, pero unas veces en la maleta nos entra todo y otras veces no, y ésta es una de las segundas, así que nos toca llevar alguna bolsa en la mano.
Nos sentamos en el patio del hotel, dispuestos a matar un poco el tiempo con internet y aparece la mamma ofreciéndonos, como siempre, un café. Le decimos que no varias veces, pero con ella no se puede uno negar, así que cuando nos dice que si queremos un té, accedemos a la invitación. La pareja de holandeses del primer día, porque cogen su ferry a la vez que nosotros, aunque ellos van a Paros. Al final, a eso de las 11:30 aparece una chica joven con un coche normal (no furgoneta, vamos) y la mamma nos avisa de que es nuestro coche. Se ve que Yannis anda liado y no ha podido venir. La chica es muy simpática y se resigna a llevarnos, puesto que ella venía del puerto… Los holandeses también vienen, así que vamos un poco apiñados con las maletas. Vamos comentando con los holandeses cual es la mejor opción para nuestro último día en Atenas, porque nos dice la holandesa que hay otro puerto cerca de Atenas mucho más cerca del aeropuerto. También nos pregunta por el atentado de ayer de Oslo, la huelga de taxis en Atenas, etc.
Llegamos finalmente a Hora, son las 12 y, mientras hacemos tiempo, disfrutamos de algún refrigerio en una terraza. Hay un jaleo impresionante para coger el ferry. Mientras esperamos en el hall del puerto vemos aparecer a Yannis (el del hotel) buscándonos para despedirse. Se acerca Andrés y se despiden y a mí desde la distancia, ¡qué salao!
Por fin subimos al ferry en la última cubierta, al parecer no hay asientos reservados ni nada. Así que nos sentamos en unas mesitas. Yo paso el tiempo leyendo y observando el paisaje, mientras Andrés hace alguna foto y va a comprar un sandwich. Unas 2 horas y media después llegamos a Santorini. No vemos mucho paisaje en la llegada desde el puerto, porque tenemos que bajar, pero la vista promete. A la bajada del barco, lo mismo que en Naxos, un montón de gente con carteles esperando gente. Esta vez no nos sonríe la suerte, y no hay nadie de nuestro hotel, así que cogemos uno de los buses locales, primero hasta Fira y luego, después de unos 10 minutos de espera, otro hasta Imerovigli, donde tenemos que pegar una voz al conductor para que nos pare.
El paisaje, vamos la vista, ¡es una pasada!. Nos cuesta un poco encontrar el hotel, porque no está muy indicado. Está al fondo de un camino peatonal. Bajamos unos cuantos tramos de escaleras una vez dentro de la propiedad del hotel. Muy chulo, está colgando de la ladera y es, como no, blanco y azul. Dejamos la maleta en un descanso antes de llegar a recepción por si a caso, y hacemos el check-in. Nuestra habitación está en el último descanso, con una pequeña terraza con vistas al volcán y a la caldera.
Nos instalamos en la habitación y nos subimos a la minipiscina, que está ‘un piso’ más arriba, con la misma impresionante vista. Luego vamos a comprar unas cervezas y unas cocacolas y a disfrutar de la impresionante puesta de sol. Después nos vamos a cenar algo de pescado y algún plato típico en un restaurante de este pequeño pueblo. El plato típico lleva alcaparras, tomates cherry, berenjenas blancas y calabacines.
Luego vuelta al hotel, porque hemos decidido sacarle partido al jacuzzi de la habitación.
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Viaje a Grecia: día 10. Naxos
0Naxos Sábado, 23/07/2011
Hoy ha sido otro día de relax: levantarnos tarde, desayunar y bajar a la playa. Hemos ido a Agia Anna, que es la playa continuación y muy parecida a Agios Prokopios, aunque un poco más tranquila. Hemos intentado asomar hasta la playa de Plaka, pero andando se nos hacía un poco largo y por las fotos que habíamos visto tampoco parecía muy especial. Así que hemos plantado el huevo en Ag. Anna y a disfrutar del sol y del mar.
Cuando ya estábamos más que tostados nos hemos ido a comer al Nikos, el mismo restaurante que ayer, ensalada y un mix grill para 2. Luego hemos comprado los tickets para el bus para esta noche ir de nuevo a Hora. Nos hemos subido al hotel, un bañito en la piscina y a echar la siesta. Después nos hemos puesto guapos y hemos ido a la capital. Tras unos paseos viendo tiendas y souvenirs, cuando el sol va bajando, nos hemos acercado de nuevo a la puerta de Apolo para hacer algunas fotos. Hoy hay más gente que ayer, seguramente por ser sábado. Hay gente que se sube la cena y todo.
Después nos vamos a buscar un sitio para cenar. Tras mirar varios, al final nos decantamos por el Flamingos, que está en el piso superior de un edificio al lado del paseo del puerto. Es muy típico y está bien decorado. Desde su terraza vemos el puerto y la puerta de Apolo iluminada. Un Tzaziki, unos pescaditos y un calamar a la brasa con unas cervecitas y servidos. Cuando ya habíamos acabado y estábamos esperando a que nos trajeran la cuenta (y nos trajeran el postre de sandía cortesía de la casa), ha empezado a sonar música griega y uno de los camareros ha empezado a bailar. Ha echo un fuego directamente en el suelo (con un líquido inflamable) y bailaba alrededor de él. La primera canción la ha bailado solo, pero en las siguientes ha sacado a los comensales a bailar el Sirtaki.
Después cogemos el autobús, que vamos a llegar a las 11:30… Tenemos la suerte de que se bajan varias personas en nuestra parada (si no das una voz no para), porque ayer no reaccionamos a tiempo y nos tuvimos que bajar en la siguiente. En fin, nos vamos a dormir, que mañana ¡hay que levantar el campamento rumbo a Santorini!
Las imágenes que ilustran el post son mías y están licenciadas CreativeCommons
Viaje a Grecia: día 12. Santorini
0Santorini, Lunes, 25/07/2011
Hoy nos hemos levantado tranquilos, el desayuno (que está incluído, junto con la botella de vino que nos dieron de bienvenida) lo sirven de 9 a 11 en la cafetería-terraza. Hemos subido a la terraza a eso de las 10 y hemos desayunado mientras disfrutábamos de las vistas.
Luego hemos pasado por recepción, a preguntar y reservar una excursión en barco para mañana, para ver el volcán y darnos el típico baño en las aguas termales (la típica excursión en Santorini). También reservamos un transfer para ir el último día del hotel al puerto, para coger el ferry. Una vez hecho esto, vamos a por el coche de alquiler. Preguntamos en una de las múltiples agencias de alquiler, nos parece que está bien de precio (un panda, 35€/día+10€ seguro con franquicia) y lo pillamos. Echamos gasolina, volvemos al hotel, cogemos los bártulos y nos vamos a las playas de la isla, que están al lado opuesto a la caldera.
La primera playa a la que vamos se llama la playa roja, porque tanto el acantilado donde está, como el suelo de la playa es de piedra roja. Para entrar en la playa hay que acceder, andando, por un tramo de camino con pendiente al borde del mar, no está muy bien el acceso además porque está muy transitado. Finalmente llegamos a la playa, y no tiene mucho, la verdad, no apetece ni bañarse, ya que el agua se ve llena de pequeñas algas, de las que sale la gente que se baña, rebozada. Así que hacemos unas fotos y nos vamos.
Luego vamos a la playa de Perissa, de arena negra. No está mal, tiene muchas sombrillas y hamacas y muchos garitos fashion. Hay olas y bastante corriente. La arena quema mucho, pero nos damos un bañito. Aprovechamos, además las duchas que tienen los garitos. Los bares tienen hasta ‘camas’ para que te tomes algo en la playa. Al cabo de un rato, decidimos irnos a comer, y vamos a un mejicano (Sr Zorba) donde el bus hizo ayer una parada. Después de las enchiladas y tacos, nos vamos a la playa de Kamari, también de arena negra, muy chula y con aguas muy transparentes y tranquilas. Parece una piscina. Disfrutamos de unos cuantos baños y cuando nos secamos un poco a la sombra de un árbol, decidimos que es hora de ir al hotel para tomar una cerveza viendo la puesta de sol, no sin antes pasar un rato tirados en la piscina.
Cuando ya se ha metido el sol, nos arreglamos un poco y vamos a Fira (la capital de Thera, la isla más grande de las que componen el archipiélago de Santorini). Hay gente y coches por todas partes. Dejamos el coche en el parking que nos indicó el del alquiler de coches y damos un paseillo por el casco urbano, que es todo peatonal y de calles estrechas atestadas de gente. Asomamos a la ladera de la caldera y vemos que está lleno de reaturantes y hoteles con vistas. Tras una vuelta y las correspondientes fotos, nos agobiamos un poco con la multitud y al final, en lugar de cenar en un garito de los típicos (que serán caros) y con el viento que hace, no se podrá estar en las terrazas, decidimos comer algo rápido e irnos al hotel. Así que una pita, unos crepes y vuelta al hotel, que mañana partimos en la excursión de barco sobre las 10.
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Viaje a Grecia: día 9. Naxos
0Naxos Viernes, 22/07/2011
Nos levantamos cuando nos despertamos, tranquilamente y sin prisas: ¡hoy toca día playero!. Desayunamos en la terraza común del hotel, sentados al fresquito y hacemos el atillo para irnos a la playa con lo imprescindible: las toallas, la sombrilla, agüita y unas patatillas. Nos damos un baño y un paseo por la playa, a descansar y otro bañito y así va transcurriendo la mañana.
A eso de las 2, decidimos que ya es hora de ir a comer, además empieza a calentar demasiado. Así que nos vamos al hotel y, después de otro bañito en la piscina, nos cambiamos y bajamos a comer. Una tabla de quesos, ensalada griega, pescadito frito y a echar la siesta. Nos despertamos a eso de las 17:00 y nos vamos a la piscina. Hemos decidido luego bajar a Hora (Xopa en griego), la capital de la isla, pero aún nos parece pronto y el sol aún es muy fuerte.
A eso de las 19h estamos listos para salir del hotel. Preguntamos al dueño por los horarios del bus, que se pillan al lado del hotel, y nos dice que si nos damos prisa cogemos el de las 19. Nos pregunta que si tenemos billetes y, cuando le decimos que no tenemos, nos dice que su madre nos deja unos, que los compremos en la capital y se los traigamos para tener para otro huesped. A eso de las 19:10 pasa el autobús y unos 15 minutos después estamos en Hora. Nos bajamos en una parada antes de la última (la línea acaba en el puerto) para dar un paseo por el pueblo y porque el bus va hasta arriba de gente y sólo tenemos ganas de bajarnos.
Empezamos a explorar las callejuelas y tiendecitas, y a María le gusta una, de productos típicos griegos. En la entrada, un señor en moto nos pregunta que de dónde somos, y contestamos que de España, y nos dice que somos buena gente
. También nos comenta que es la tienda más antigua de Naxos, que tiene más de 100 años. Al final, aunque íbamos buscando el típico puchero griego para el café, vemos un molinillo de pimienta que nos gusta y lo compramos de souvenir. Ya veremos luego cómo funciona.
Después nos encaminamos hacia el Kastro (Castillo) por estrechas callejuelas azules y blancas con arcos, escaleritas y plantas de todos los colores. Paramos en una iglesia y hacemos algunas fotos del puerto y de la puerta del inconcluso templo de Apolo. Seguimos subiendo a la fortificación, o lo que queda de ella. El entorno es muy bonito, en medio del castillo hay una pequeña iglesia, parece que lo que queda en pie de las dependencias del Castillo, ahora del arzobispado o algo así.
Como ya está cayendo el sol, nos encaminamos a la pequeña isla donde está la puerta del templo de Apolo, donde hay mucha gente esperando para ver la puesta de sol desde allí. Nosotros habíamos visto alguna foto y parece muy bonita. LLegamos, hacemos alguna foto y yo me siento mirando el atardecer en el mar, con la puerta a mi espalda, mientras Andrés hace algunas fotos. Muy bonito, desde luego, tanto la caída del sol, como la puerta y el pueblecito visto desde allí. Disfrutamos un poco más del entorno y nos vamos a buscar un sitio para cenar algo ligero. Después de alguna vuelta, nos sentamos en una terracita con sofás a tomar un sandwich y una hamburguesa. Después vuelta al hotel en Bus y a dormir. Un ratillo en el patio mandando algún mail y disfrutamos de la botella de vino que nos regaló Yannis.
Mañana, de nuevo, ¡relax y playita!
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